+ sobre la propuesta

“El amor debe ser reinventado, pero también, simplemente defendido, porque se encuentra amenazado en todas partes”

Alain Badiou – Elogio del Amor

Hemos ido envolviendo la relación en un mito, una convención, una imagen de nosotros mismos que nos impide pensarnos desde un presente continuamente cambiante. Hemos descubierto que ocupar el mismo espacio no implica necesariamente estar juntos. La ilusión se ha desvanecido y sin embargo tras esa sensación de vacío algo permanece. La voluntad de no terminar rompiendo el vínculo. La creencia obstinada de que podemos encontrarnos de nuevo.

Algo no va bien, quizás debamos de romper con lo que hemos hecho hasta ahora. Algo no funciona. Algo tiene que cambiar. Necesitamos un nuevo comienzo, la posibilidad de re-apropiarnos de nuestra historia. Y ya no bastan solo palabras.

Establecemos una analogía entre amor y el teatro, donde más allá de las representaciones han de generarse las condiciones para que pueda producirse el acontecimiento. Nos servimos de la ficción para favorecer el encuentro.

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¿Cómo fijar el azar? ¿Cómo hacer de lo privado algo público? ¿Qué tipo de intimidad puede manifestarse en un teatro? ¿Cómo tratar los afectos más allá de sus representaciones? ¿Cómo acompañar al espectador por un recorrido que no se limite a la mera narración? ¿Cómo compartir una experiencia propia si las vivencias son personales e intransferibles? ¿Cómo reencontrarnos ahora cuando nuestro pasado pesa tanto? ¿Qué podemos hacer con la palabras sin caer en la literalidad?

Y es que hablamos mogollón. Hablamos también de hablar, de dar sentido propio a las palabras, servirnos de ellas para vincularnos, para superar la confrontación dialéctica. De la convivencia, coexistencia y aceptación de diferentes singularidades que no se nieguen ni excluyan. Del afecto y los afectos.  Del teatro como espacio de encuentro. De la acción como herramienta con la que intervenir la realidad. Hablamos entre nosotros, hablamos al espectador y al compañero. Hablamos al presente. Al presente de la escena. En el que también estás tú.  Te hablamos a ti. Seas quien seas.

“Pérez & Disla hacen el tándem perfecto. Vuelven a sorprendernos con un teatro puro teatro. Dos actores, dos sillas, un texto. Y ya. Y nada más. Nada más que sentirte identificado con cada palabra, nada más que pensar que están hablando de ti todo el rato, que tú eres, has sido, serás Mireia o Sergio, todo el rato. Un texto que habla de todo, sin concretar nada, pero que es vida, pura vida, muy al estilo de “La gente” y que por eso se torna universal. Y todos los detalles cuidados hasta el milímetro, muy al estilo de Pérez. En fin, un trabajo magistral. De esos de leer sentado en casa, con calma, y de ver 10 ó 15 veces en butaca sin cansarte”

https://elpuntogsc.wordpress.com/2016/12/28/10-puntos-g-2016/

Nuestro trabajo en lugar de querer suprimir la pasividad del espectador, re-examina su actividad. Es un juego en el que dos conductores (actores) plantean diferentes situaciones durante el transcurso de la obra, mientras que son los espectadores quienes han de tomar posición construyendo su propio relato. Es una escena de dos. Cada uno pretende hacer partícipes tanto a su compañer@ como a los espectadores de su planteamiento de la escena, sin embargo este juego se topa inevitablemente con el otro (compañer@ /espectador). Así, uno más uno, no tiene porque ser igual a dos. Puede ser otra cosa, algo más.

Y es que Cariño no trata sobre el fracaso del amor, ni de su triunfo. Aborda la capacidad y dificultad que tenemos para reconocernos. Pero no nos conformamos con indicar el problema, lo que nos interesa es la habilidad para enfrentarlo. Más que un relato, es una práctica. Es una propuesta esperanzada. Esperanza que poco, o nada, tiene que ver con el optimismo o pesimismo porque es una esperanza que se ubica en el presente, en el potencial de la situación, en el encuentro. En la confianza, en una incertidumbre que empodera.

“Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo”

Haruki Murakami

Experimentar el mundo a partir de la diferencia y no solamente desde la identidad. Superar el narcisismo, el romanticismo. Un encuentro entre dos diferencias, un acontecimiento, algo contingente.

En consonancia con nuestros anteriores trabajos, cómo estar juntos, encontrar nuevos dispositivos de implicación del espectador y el humor siguen siendo las líneas que caracterizan nuestro trabajo.

Cariño:

• manifestación de amor o buen afecto que se siente hacia
 alguien o algo.

• se utiliza para dirigirse a alguien por el que se tiene un afecto
 especial.